20/6/10

Hogar, maldito hogar

Sin duda, lo mejor de los transportes públicos son las conversaciones que uno puede escuchar, en las que de vez en cuando se escapa alguna perla.

- Pues ha sido muy suave el vuelo, me he dormido y todo.
- Ya te escuché roncar. Yo pensé que era el avión, que tenía un motor averiado.

- ¿Y con esto ya se gana el Jubileo? Pues no se ha hecho tan pesado.

En fin, ya estoy de vuelta por el terruño. Próximamente os narraré alguna de las historias del viaje. Sin olvidarnos de Directores estilosos... pronto nuevas entregas.

Larga vida y prosperidad.

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