13/5/09

Comportamientos extraños

El otro día fui al cine. Pero tranquilos, este no es el comportamiento extraño al que hace mención el título. El caso es que cuando ya estaba acomodado en mi butaca, se sentó a mi lado una joven pareja. Era ese tipo de pareja que parece que depende de la saliva del otro para seguir vivo, ya que cada dos por tres se daban besitos. Para mis adentros pensé que ya eran lo suficiente mayores como para pasarse toda la película dándose el lote, así que supuse que cuando empezara la película pararían.

Se apagan las luces. Comienzan los trailers. Y se siguen besando. “Sólo son los trailers, luego pararán”, pensé.

Al acabar los trailers, pasados escasos dos minutos de película, la chica se levanta y sale de la sala. El tío se queda allí solo. Al cabo de unos instantes, la tía vuelve, se sienta a su lado y se ponen a hablar. Yo, que soy un ser muy paciente, esperé unos instantes antes de mostrarles mi desagrado por su actitud. “¿Os importaría dejar de hablar de una jodida vez, por favor?” El tío me pide disculpas. Pero siguen hablando. Intercambian un par de palabras más y ambos se levantan y salen del cine. No volvieron a entrar.

¿Qué tipo de persona paga por ir al cine, está dentro cinco minutos y se va? Yo creo que sólo puede ser una de las siguientes opciones:

Primera: un amante incondicional de los trailers que pagaría lo que sea por saciar su sed de nuevos y mejores trailers. Así que visto los trailers, el resto pierde el interés y se van de la sala. ¿Para qué ver la película entera si puedo hacerme una idea de ella en escasos dos minutos? Es malgastar el tiempo.

Segunda: una persona que sólo disfruta de los primeros cinco minutos de la película. El resto es paja. ¿Quién quiere ver la película entera pudiendo ver el principio e imaginarse el resto en tu cabeza? Sólo gente con poca imaginación y escaso mundo interior.

Tercera: un agente supersecreto que recibe información de otro agente aún más secreto en un mensaje subliminal todavía más secreto, oculto en las primeras letras de las palabras de los primeros cinco minutos. Una vez recibido el mensaje te vas para seguir con tu misión secreta. Por eso hablaban entre ellos, para ver si había comprendido bien el mensaje. “¿Dice qué disparemos los misiles nucleares?” “No, dice que no lo hagamos, te has olvidado de coger las letras de los nombres de los personajes”

Y la cuarta y última opción, es que les sentó tan mal que les mandara callar que decidieron salir del cine para urdir un complejo plan de venganza contra mí y matarme a la salida del cine pero, puesto que sigo vivo, descartaremos esta opción temporalmente (ya que puede tratarse de una venganza a largo plazo).

En fin, tened cuidado de dónde os sentáis en el cine, nunca sabéis quien puede estar a vuestro lado…

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