5/12/08

Carla Metteini

Estoy indignado. Todo sucedió cuando me disponía a leer una obra de teatro de la cual no diré el nombre para no crear en el espectador la misma indignación que me causaron a mí en caso de que quisiera leerla.

Como decía, me disponía a leer una obra de teatro. Empecé por la introducción a la edición que yo tengo a cargo de una tal Carla Matteini. Un texto muy interesante que me puso al corriente acerca del contexto político y social en el que fue escrita la obra y me habló algo del autor y de un par de cosas de la presente edición.

Estaba acabando la introducción cuando llegué al siguiente fragmento: “Pero para su nueva edición, […] he preferido respetar de todos modos su escritura original, dejando incluso el primer final, ya que existió otro en el que el protagonista no muere al final.”

Muchas gracias señorita Carla Matteini. Un texto muy interesante el suyo. Qué manera más sutil de joderme el final de la obra.

¿Qué coño se le pasó a usted por la cabeza escribiendo eso? Ya me lo imagino. Usted es una dramaturga frustrada y se ha propuesto usted acabar con el teatro. Seguro que fue usted quien hizo la sinopsis de “La fundación”. (Sí, señores, hay una edición de “La fundación” de Buero Vallejo, por desgracia la que yo tengo, en la que en la sinopsis de la contraportada te desvelan el final.)

¿Qué narices le pasa a los editores de este país, que permiten que destrocen los finales de las obras de este modo?

Así que, preso de la indignación, me puse a investigar sobre la autora de este destripamiento y encontré que antes de dedicarse a hacer las introducciones a obras teatrales, había trabajado como crítica de cine.

Estos son un par de fragmentos de algunas críticas suyas que encontré:


“El sexto sentido: Escrita y dirigida por M. Night Shyamalan […] es una lástima enterarse de que Bruce Willis está muerto.”

“Saw: una original idea llevada a cabo con bajísimo presupuesto […] y el malo es el muerto que está tirado todo el rato en el suelo, resultando que al final no está muerto.”

“Pyscho (Psicosis 1998): Remake de la conocidísima película de Alfred Hitchcock […] el espectador no podrá reprimir un salto en la butaca al descubrir que el asesino es Norman, el dueño del motel y que su madre, de la que tanto habla, está muerta, pero conversa con su cadáver.

No duró mucho como crítica de cine.

En fin, muchas gracias Carla Metteini, y que Dios te tenga en su gloria.


Que pasen un buen fin de semana.

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