19/11/08

Pelillos a la mar

Después de estos últimos brotes de ira y rencor, vuelve la normalidad a este nuestro blog.

Hace una semana llegué a la conclusión de que ya había pasado suficiente tiempo desde mi último corte de pelo. Así que decidí ir a la peluquería. Sin embargo, a la peluquería que me disponía a ir, estaba abarrotada, así que entré en otra al azar. Les pregunte cuando podrían cortarme el pelo, a lo que me contestaron que en seguida y me instaron a sentarme en una silla a esperar unos minutos, sin darme opción a contestar. Así que me senté y esperé.

Pasado un rato, me dijeron que era mi turno y que me iban a lavar la cabeza. Seguí a la peluquera y me indicó que me sentara en un sillón para llevar a cabo el lavado. Cual fue mi sorpresa cuando el sillón se puso a vibrar. Se trataba de un sillón de masajes que, lejos de relajarme, me produjo ganas de cagar y me dio una idea del precio final del servicio.

Vibrando yo como estaba, la peluquera me lavó una y otra vez el pelo, enjabonando, aclarando y volviendo a repetir hasta el infinito. Vamos a ver señora, que igual usted se ha equivocado, pero no es que esté llendo de mierda mi pelo, es que soy moreno. Quizás por mi tez en exceso blanca, usted pensó que yo era rubio y un cerdo, pero se equivoca (al menos en lo de rubio).

Cuando por fin se dio por vencida y admitió que mi pelo es de esa tonalidad oscura, empezó el doloroso proceso de secado. Y sí, han leído bien, he dicho dolorso, pues su forma de secarme el pelo fue, literalmente, tirar de él con un ansia homérica y escurrirlo como si no existiera el mañana. Vamos a ver, sé que no soy ducho en el noble arte de la peluquería y que a lo mejor me estoy metiendo en un campo que no me corresponde pero, estando como estábamos en una peluquería, rodeado de todo tipo de artefactos para el cabello, ¿no sería más sencillo y menos dolorso emplear una toalla o un secador?
Igual soy yo, que soy un exquisito, pero que me tiren del pelo con fuerza herculana, qué quereis que os diga, no me suele agradar, llamadme delicado. O quizás es que la señora me entendió mal, y donde dije "cortar" escuchó alargar y eso es lo que estaba intentando hacer. De todos modos, si esta es su manera de alargar el pelo no sé si quiero descubrir cual es su manera de acortarlo.

Por fortuna no tuve que descubrirlo y me sentaron para que me cortara el pelo otra chica. Empezó con su tarea de cortar hasta que, llegado cierto punto, me preguntó ¿te gusta como te está quedando por detrás? Aparentemente puede parecer una pregunta normal. Y así sería si, además del espejo que tenía delante, tuviera detrás otro o estuviera sosteniendo ella uno para que pudiera verme reflejado. Pero no era así, solo tenía el de delante, por lo que solo me veía de frente. Vamos a ver señora, no soy un caracol o bicho similar. Mis ojos no están situados en los extremos de algo parecido a unas antenas por lo que no puedo verme por detrás sin ayuda de terceros elementos. Ella se dio cuenta de esta situación y dijo "Ay, que no te ves por detrás." Sin embargo insistió. "Pero... ¿te gusta?" Y sin que yo contestara nada, siguió cortando. Pues vale, a tu ritmo.

Al cabo de un rato apareció junto a la que me cortaba el pelo algo que solo se puede calificar (sin ser cruel) como andrógino esperpento. Esto es, una señora con un peinado indescriptible. Pero si, a punta de pistola me obligaran a describirlo, una sola palabra saldría de mi boca: horrible.

Sin embargo, lo que mi peluquera dijo fue: "Ay, que bien estás, que bonito, falta te hacía ya eh..."

"Falta te hacía ya." Deduzco por esta expresión que ahora está mejor que antes por lo que doy gracias a dios por no haberla visto antes del cambio. Sin embargo, un terrible sentimiento embargó mi alma. Si mi peluquera consideraba que ese "peinado" era algo "bonito"... ¿Qué cojones iba a hacer conmigo?

Y al final se cumplieron mis temores. ¿Qué hizo? Lo que le dio la puta gana, como todas.

Al final te acostumbras y lo superas, pero el mal trago nadie te lo quita.

4 comentarios:

Marta dijo...

xDDDDD llorando de la risa me tienes.


Y da las gracias de que no tienes el pelo largo... (al menos ya no)si no... para haberte visto.

Un beso!!

Anónimo dijo...

jajajjajajaja quiero verte el pelámen!!

Respecto al carnet... cuando pusiste lo del paso ya sabía que estarías suspenso... lo del carnet va a modo suerte, has de saber conducir, pero luego hay una lista indeterminada de factores suerte que la DGT conoce muy bien para mantener el negocio al alza.

Si 200 veces uno de esos factores te salpica, 200 veces suspendes.

por cierto... soi lector número uno...

Karla Poe dijo...

¬¬ como todas?
en fin, no todas hacen lo que le da la puta gana... si la gente supiese explikarse un poco que joder... a veces parece que te hablan en chino para un simple corte de pelo ¬¬
Ea

xDDD


Besos guarrilla

berdt dijo...

"igual que como lo tengo, pero más corto" es una explicación muy dificil de entender? si es así lo siento, y la próxima vez le haré un dibujito.